Publicación exclusiva sobre la hipótesis de las paleovisitas extraterrestres
CONTCTO
 
LA EXPANSIÓN DE SETA AL PLANETA TIERRA
   

Abstract y texto del póster

presentado por A.A.S. R.A. / legendatytimes.com en la

Conferencia " Bioastronomía 2002

- La Vida entre las Estrellas",

celebrada en Hamilton Island,

Australia.

ULRICH DOPATKAGIORGIO A. TSOUKALOS
ULRICH DOPATKA y
GIORGIO A. TSOUKALOS
Suiza - EUA
www.legendarytimes.com

 

Abstract

La Búsqueda de Artefactos Extraterrestres, SETA (Search for Extraterrestrial Artifacts), debería volverse un importante y altamente recomendado método de búsqueda adicional junto con SETI.

Hasta ahora, el énfasis de SETA confía únicamente en los posibles descubrimientos de pistas extraterrestres en nuestro sistema solar. Tales pistas podrían existir en la forma de perdidas sondas espaciales extraterrestres y/o sondas/artefactos de antiguas visitas extraterrestres abandonados intencionalmente.

Una expansión lógica de una búsqueda tal sería extender la búsqueda hacia el planeta Tierra. Las pistas ocultas de artefactos extraterrestres, y/o las pistas de contacto extraterrestre en la Tierra en el pasado remoto podrían ser reveladas por la comparación analítica de fuentes etnológicas, mitológicas e históricas.

Tales tradiciones culturales, los mitos del folklore antiguo, y, por ejemplo, los petroglifos, podrían considerarse como una posible fuente de verdadera información registrada después de observaciones extraordinarias o eventos que hubieron tenido lugar. Incluso posibles pistas en el registro fósil o en el código genético (genoma) no deberían ser ignoradas.

En la lectura/póster la metodología para tal búsqueda extendida se describirá con un esquema de posibles resultados.
 


La expansión de SETA al planeta Tierra: Metodología y posibles resultados

Cualesquiera objetos extraterrestres, sean ellos de origen artificial o natural/biológico, que hayan entrado en nuestro sistema solar en la forma de alguna perdida sonda espacial extraterrestre, o nave intencionalmente dirigida, pudieron haberse conservado o permanecido en varios lugares.

Ellos podrían estar escondidos en las órbitas planetarias, o emplazados en ciertos planetas o lunas por largos períodos de tiempo.
Lógicamente hablando, esto incluye también al planeta Tierra en sí. Es más incluso, desde un punto de vista puramente científico, cualquier sonda que haya sido dirigida al interior de nuestro sistema solar por una civilización inteligente habría escogido especialmente a la Tierra como el candidato más atractivo para la exploración. Ampliar la búsqueda a nuestro propio ambiente terrestre tiene así no solamente sentido, sino en realidad una justificación lógica; es también la tentativa científica más rentable, comparada con la costosa exploración del vuelo espacial, para localizar cualquier vestigio extraterrestre.

Obviamente, tal búsqueda está inmensamente perjudicada debido a la fuerte erosión natural y cultural que ha ocurrido durante milenios. Cualquier residuo o sonda extraterrestre correría el gran riesgo de ser destruido en un cierto tiempo por el deterioro gradual, o posiblemente quedaría oculto no sólo por naturales influencias ambientales, sino, incluso, por los seres humanos.

Si tales remanentes extraordinarios fueron en efecto descubiertos en las pasadas eras de evolución cultural rápida (en muchos casos acompañadas por malestar político, catástrofes, y/o desastres naturales), la significación verdadera del descubrimiento pudo haber sido subestimada en gran medida e incluso posiblemente no apropiadamente reconocida.

En casos similares donde tales objetos relacionados con tecnología fueron localizados o descubiertos por gente no-o en menor grado tecnológicamente avanzada, los etnólogos compilaron y documentaron un patrón de reacción humana de comportamiento cultural sumamente peculiar de esta gente “malinterpretando " esos objetos " foráneos ". En la mayoría de los casos documentados tales descubrimientos/confrontaciones resultaron en la creación de formas totalmente nuevas de tradiciones en las cuales los objetos recientemente encontrados, y/o los visitantes extraños, desempeñaron el papel central.

Etnológicamente hablando, esto es llamado “Culto-Cargo”. Pueden encontrarse ejemplos por todo el mundo, especialmente en la región de Melanesia del Pacífico Sur.

Incluso después de que la “evidencia” o el “artefacto” fue perdido, ocultado, o destruido, las memorias y recuerdos relacionados con el objeto y/o los visitantes asociados con él, permanecieron. Los hechos fueron conservados oralmente a través de tradiciones rituales de significativos eventos que ocurrieron hace un largo, largo tiempo, fechado décadas atrás, siglos, o posiblemente aun mucho más tiempo.

Usando esta forma inherente de "grabación" propiamente dicha – en acontecimientos altamente significativos de ese tiempo - los eventos en el pasado remoto fueron preservados durante el curso de los milenios. Estos informes deberían por lo tanto ser utilizados en el análisis cuidadoso de antiguos mitos y tradiciones que contienen intrincadas descripciones de "confrontaciones con contenido tecnológico de fondo”. Tales descripciones pueden encontrarse por todo el mundo, y deberían ser presentadas para centrar estos informes bajo un común denominador.

La comparación analítica de esos informes, siguiendo el criterio de resultados reales, parece ser particularmente eficaz con ciertas culturas antiguas avanzadas, tales como la de la India antigua.

También, la metodología tiene que incluir otros áreas de estudio en los cuales nuevas pistas posiblemente podrían ser detectadas. Por ejemplo, ilustraciones antiguas, tales como petroglifos, o reproducciones artificiales de extraños descubrimientos y observaciones divulgadas en todo el mundo, podrían compararse directamente con las tradiciones orales y mitológicas.

Otros ejemplos del real contenido de veracidad y factible larga duración de ese método de “grabación” de tan importantes acontecimientos pueden encontrarse en Australia donde los aborígenes en sus mitos y leyendas registraron observaciones de acontecimientos volcánicos en el remoto pasado con la ayuda de los petroglifos. Los geólogos datan la última erupción volcánica de Australia en aproximadamente el 5000 A.C.

Por supuesto hoy, en la mayor parte del mundo moderno, la actitud y el comportamiento de la gente confrontada con el descubrimiento de un posible artefacto extraterrestre (o cualquier otra forma de contacto) daría un resultado absolutamente diferente que en el pasado. Por lo menos habría una buena oportunidad de que la interpretación y la descripción de un descubrimiento o de un acontecimiento extraño mereciera su importancia tecnológica, si tal origen es aplicable. Sin embargo, la probabilidad de tal " primer contacto " en nuestro presente tiempo está próxima a cero, comparada con una probabilidad de este tipo durante el largo lapso de tiempo de nuestro pasado. Por lo tanto, cualesquiera interpretaciones especulativas sobre UFOs están resueltamente excluidas de este análisis.


Más aun, otros métodos de deducción de la evidencia de contacto extraterrestre con la Tierra y su biosfera tienen que ser tomados en consideración. Yendo más profundo hacia el pasado, ni siquiera ciertos restos paleontológicos deberían ser ignorados.


Si, aunque altamente especulativo, una eventual expedición extraterrestre deseara dejar atrás intencionalmente la evidencia de su visita, o algún otro mensaje a largo plazo, habrían podido también utilizar cualquier tipo de medio genético o biológico para preservar el código o la prueba. Si tal fuera el caso, entonces solamente la adecuada civilización tecnológica y científicamente avanzada sería capaz de encontrarlo, descifrarlo, leerlo y, sobre todo, entender el mensaje. Así como, no mucho antes, la cultura tecnológicamente inferior habría sido capaz de destruir la evidencia.

Si se considera a la Tierra en sí misma como un área del objetivo de SETA, parece ser mucho más conveniente, realista y pragmático, enfocar el análisis de los expedientes reales de fuentes culturales al principio. No obstante, uno no debería descartar la posibilidad de localizar artefactos verdaderos incluso si tal descubrimiento es menos probable. En ambos casos, sin embargo, las pistas encontradas podrían justificar posiblemente el esfuerzo de apoyar una teoría que postula que en el remoto pasado podría haber habido un contacto con una inteligencia extraterrestre. La estrategia “SETA en la Tierra” es recién el comienzo.

 

LOS AUTORES:

 Ulrich Dopatka es bibliotecario diplomado y escritor. Es fundador (con Erich von Däniken y Giorgio A. Tsoukalos) y presidente de AAS RA – Archaeology, Astronautics and SET Research Association - , y editor de la publicación Sagenhafte Zeiten, la versión en idioma alemán de Legendary Times. Entre sus muchos libros se cuenta la bien conocida enciclopedia Lexikon der Pra-Astronautik.

Giorgio A. Tsoukalos es fundador (junto con Erich von Däniken y Ulrich Dopatka) de AAS RA – Archaeology, Astronautics and SETI Research Association -, entidad que actualmente preside. Es asimismo editor de Legenday Times, la única publicación en el mundo especializada en la hipótesis del antiguo astronauta, y como tal ha publicado varios artículos en este campo.

 


© Ulrich Dopatka/Giorgio A. Tsoukalos – Derechos reservados.
Traducido y reproducido con permiso expreso de los autores.

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