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La
Serpiente Arco Iris
es un motivo
común que se encuentra
en el arte
y la mitología de
los aborígenes de Australia.
El nombre fue
acuñado en 1926
por el profesor
Alfred Radcliffe-Brown,
un antropólogo
británico especializado en
etnología y etnografía
aborigen australiana, quien
determinó que
muchos grupos aborígenes
australianos
compartían variaciones de un
mito común que
habla de una víbora o
serpiente de enorme tamaño,
inusualmente
poderosa, creativa, y a menudo
peligrosa, que estaba asociada
con el arco iris,
la lluvia, los ríos y profundos pozos de
agua , descendiente de una
más grande que es
visible como una
raya oscura en la
Vía Láctea (2)

Serpiente Arco Iris. Pintura rupestre de los aborígenes
australianos.
Foto de
Mark O'Neil/
www.DigitalTribes.com
La conexión de la Serpiente Arco Iris
con la Vía Láctea
puede relacionar esta
figura con la del
alienígena Nommo.
La "estrella
de la Vía Láctea"
era importante para los Dogón.
Griaule y
Dieterlen
pensaron que el término
podría hacer referencia a
Saturno, porque
la estrella de la Vía Láctea
fue descrita como
una abultada urna funeraria.
La abertura de la
urna funeraria estaba rodeada por
una protuberancia, la cual
representaba el halo permanente
de la estrella.
Creo que los Dogón
estaban hablando en realidad de
la Vía Láctea, que es nuestra
propia galaxia.
Comparando la Vía Láctea
con nuestras
observaciones de otra galaxia,
los científicos han determinado
qué podría
parecerle a un observador
de otra galaxia.
Cuando se ve desde el costado,
una imagen de
otra galaxia muestra
"la protuberancia
central del núcleo". También hay un
"halo,
que es una región esférica,
centrada en el núcleo,
con un radio de
alrededor de 50.000
años luz. Esta
aureola contiene
estrellas muy
antiguas, producidas
desde el principio
cuando la galaxia
todavía se estaba formando.
La mayoría de estas
estrellas se
encuentran en vastos grupos
llamados cúmulos
globulares" (4)
Los Dogón
dibujaron la
imagen de la estrella
de la Vía Láctea
debajo de la urna
durante una
consagración del altar de
los antepasados (vageu).
Todos los demás
miembros fallecidos
del linaje fueron
colocados en una espiral
alrededor de ella.
Estos antepasados
probablemente
simbolizaban las viejas
estrellas que se
produjeron cuando la galaxia
estaba formándose.
Nuestra galaxia
es sólo una de las miles de
millones de galaxias en el
universo (5)
El aspecto
de arco iris de
los Nommo
puede asociarse
más con la
Serpiente Arco Iris
australiana. La
piel de los Nommo
era principalmente
verde, pero, como
en el camaleón, a veces cambiaba de
color y se decía que
por momentos
tenía todos
los colores del arco iris (6).
En sus naves
espaciales, los
Nommo fueron
asociados con un
carnero, un arco iris y
el Sol.
Ogotemmêli contaba cómo
el "carnero"
tenía el poder
del movimiento
una vez que había
subido a los cielos.
Cuando se movía
en las nubes
dejaba un rastro
de cuatro colores
que se veía como
un arco iris. Como informó
Griaule, "Su
pata delantera
izquierda hizo
una huella negra,
la derecha una
huella roja, las otras dos,
una verde y una
amarilla. Esa
cuádruple huella fue llamada el
"sendero de los
Nommo” “(7).
En otras
descripciones, la nave
era redonda como
una calabaza y
brillaba en una
bola roja de luz.
También había
cañerías o tuberías
circulando o
formando espirales
alrededor de la parte superior externa de
la nave. Esta
tubería contenía
agua o "cobre
líquido" y
aparentemente se veía
como los cuernos de
un carnero, por lo cual las naves
fueron asociadas con
carneros. Ya que
los Nommo
también tenían
cuernos, las
naves espaciales
fueron vistas por
los Dogón como
la forma
celestial de los Nommo (8)
La
Serpiente Arco Iris australiana
aparentemente
habitaba en ojos de agua
permanentes y
se decía que
tenía el control del
recurso más preciado para
la vida, el agua
(9). El agua era
también la esencia de
los Nommo.
Las palabras "agua"
y "Nommo" se utilizaron de manera
intercambiable (10). El
agua era el
símbolo de la fuerza vital
del mundo (11).
De acuerdo con
los Dogón, en cualquier parte donde
los Nommo
aterrizaban en la
Tierra, la tortuga de agua Kiru
daba una vuelta alrededor
y purificaba el
suelo, permitiendo que el agua de
lluvia entrara
y permaneciera
allí para formar una
laguna (12)
Los investigadores,
Dr. Paul Tacon
y Dr. Christopher
Chippindale de
la Universidad de Cambridge
en Gran Bretaña,
creen que las primeras imágenes de
las serpientes arco iris australianas
aparecen en el
arte rupestre en la época
del período Yam
identificado por
George Chaloupka,
el mayor experto
en el arte rupestre
de la Tierra de
Arnhem ,
que comenzó hace unos 6.000
años, y que estas
imágenes "establecen
el modelo para
todas las siguientes imágenes:
un cuerpo con
forma de serpiente, cabeza curvada
como de caballo,
por lo menos dos
tipos de colas (en punta
o con púas),
y una variedad de
plantas y animales apéndices,
incluyendo zarcillos
tenues y como
orejas salientes "
(13). En la
religión dogón
el caballo era
también símbolo
de los Nommo.
La palabra dogón
para "caballo",
en el idioma
Wazouba, también significaba
"poder" (14).
"Las copas
redondas de madera apiladas
que el líder
espiritual dogón, el
Hogon, utilizaba
para las ceremonias
generalmente
tenía una tapa
con un caballo en
la parte superior, representando a los
Nommo...” (15).
La
creación de los seres
humanos
Chaloupka
informó que la Serpiente Arco Iris
australiana creó
seres humanos (16).
Según los Dogón,
los Nommo
también crearon a los humanos.
Los Nommo fueron
asociados con los
sistemas estelares de las
Pléyades y
Sirio. La mitología
dogón indicaba
que el
mundo de los Nomm se estaba
muriendo, por lo que algunos
de ellos vinieron
a la Tierra. No había
vida inteligente
en el planeta cuando los
Nommo llegaron
por primera vez aquí.
Como mencioné anteriormente,
los Nommo
eran seres
inmortales y tenían
la capacidad de dirigir
sus almas en
la muerte. El
plan de los Nommo
era crear una
nueva forma de vida aquí usando
los animales
de la Tierra
para que pudieran
mudar sus almas
en aquellos
animales y vivir
en el planeta. Lo
que la mitología
dogón nos dice es
que el
experimento fracasó. Las almas de los
Nommo se
perdieron en la Tierra
y los seres humanos
han nacido a
partir de ese fracaso.
En el primer
intento de ingeniería biológica,
el aspecto andrógino
e inmortal de los
Nommo no se
transfirió a las crías. Un macho
nació
completamente separado de
la esencia espiritual
de los Nommo
y atado a la Tierra.
En la religión, él
fue simbolizado por
el Chacal o el
Zorro. Nació
mortal, sin el
conocimiento de una existencia
anterior.
Ogotemmêli explicó cómo
"el incidente original
estaba destinado a
afectar el curso de
las cosas para siempre." (17).
A partir de estos
primeros hijos,
los Dogón consideran
al humano
andrógino /
Nommo híbrido
como femenino,
inmortal y bueno.
El hermano
de este ser fue considerado como
nacido mortal
y sin alma. Él
era el mal elemento
en la religión.
"El Chacal
estaba solo desde
el nacimiento", dijo Ogotemmêli,
"y por eso
él hizo más cosas
que las que pueden
ser contadas."
(18)
Aunque
el Chacal era
un ser sexuado,
el ADN andrógino
de los Nommo
todavía era parte de
su composición
genética. Se lo percibía como
teniendo dos
almas, una ligada a los
Nommo y una
ligada a la
Tierra. Los
Nommo creían que
el Chacal
sólo podría volverse estable
una vez que se
hubiese eliminado su alma
Nommo y su
naturaleza
andrógina. Al hacer esto
se lo llevaba
de vuelta a
cierta forma de su existencia
animal original
para que pudiera evolucionar
de forma natural.
En los hombres el alma
Nommo fue
simbolizada por el
prepucio, que también
simbolizaba el
aspecto femenino de su naturaleza
andrógina. El
prepucio era un símbolo de matriz.
El Chacal
sólo podía llegar
a ser estable
una vez que se
hubieran retirado el segundo
sexo y la segunda
alma. Los Dogón asociaron
la regeneración del
Chacal con la eliminación
del prepucio por
el ritual de la circuncisión (19).
El
anciano dogón
Ogotemmêli le dejó muy en claro
a Griaule
que después de la
circuncisión la segunda
alma no fue
totalmente cortada
sino que existía
como la sombra
o el inconsciente,
que también era compartida con los
Nommo (20). Fue
por eso que se dice que todo
humano todavía
tiene dos almas.
La palabra "alma"
en el lenguaje de los
Dogón era
kinndou-kinndou,
o "alma-alma"
(21). El cuerpo
era uno,
pero la parte espiritual de un
individuo dos.
El inconsciente o
sombra
representaba el vínculo que los
humanos todavía
tenían con los
Nommo.
Creo que el
inconsciente compartido con los
Nommo puede estar
relacionado con el “Tiempo
del Sueño” mencionado
por los aborígenes
australianos.
Carl Jung creía
que el estudio de
los sueños era
una manera de
llegar al contenido del
inconsciente y entender la verdad.
Él creía que
mediante el análisis de las
imágenes que se encuentran
en sus sueños,
los individuos podían
tener una mejor
comprensión de lo que estaba
sucediendo en su
inconsciente.
Jung creía que las imágenes
almacenadas en
nuestro inconsciente y
que se encuentran en
nuestros sueños
han estado con nosotros desde
el principio de
los tiempos y tienen
significados similares
para todas las
personas (22).
El Señor (La
Señora) del Habla y
la eliminación de
la segunda alma
En la religión
dogón, la eliminación
de la segunda
alma del Chacal
fue vinculada con
el segundo experimento
y la creación de
“el Señor (la Señora) del Habla”,
un ser con cola de pez, que
representaba la perfecta combinación de
Nommo y humano.
En la descripción de
la creación de
“el Señor (la Señora) del Habla”, o
la regeneración del
Chacal, los dogón decían que
“el Señor (la Señora) del Habla”,
o el “Nommo
Anagonno” tragó
el prepucio del
Chacal y
se convirtió en su gemelo (23).
Esto es
simbólicamente representado por
este diagrama
dogón, que muestra al Chacal
siendo circuncidado
por los dientes de
“el Señor (la Señora) del Habla”
(24).

Circuncisión del Chacal. Dibujo de Robert Hill
Los aborígenes
de Australia
también cuentan
historias similares relacionadas
con la circuncisión, que
probablemente se
relacionan con la historia sobre
“el Señor (la Señora) del Habla”, que
circuncidó al
Chacal con sus dientes.
Joseph Campbell
habla sobre el
rito de la circuncisión en la tribu
Murngin:
Entre los
aborígenes de Australia, por
ejemplo, una de las principales
características de
la prueba de
iniciación (por la cual
el niño en la
pubertad es alejado de la madre
y reclutado en la sociedad
y tradición secreta
de los hombres) es el
rito de la circuncisión.
"Cuando
un niño de la tribu
Murngin está a
punto de ser circuncidado,
sus padres y los
ancianos le dicen, 'El
Gran Padre
Serpiente huele
tu prepucio, está
reclamándolo. 'Los niños
creen que esto es
literalmente verdad y
llegan a estar extremadamente
asustados. Por lo
general, se refugian
con su madre, la madre de
su madre, o
alguna otra pariente femenina
preferida; porque saben que
los hombres
se organizan para
llevarlos al terreno de los
hombres, donde
la gran serpiente
está bramando.
Las mujeres
se lamentan
ceremonialmente por los jóvenes;
esto es para distraer a la gran serpiente
de la ingestión"
(25).
La afirmación de que
"El Gran Padre
Serpiente huele
tu prepucio"
sugiere que la serpiente
está a punto de
comerse el prepucio
del niño. Las
mujeres también
se lamentan por sus
hijos para evitar
que la serpiente
se lo trague.
Sabemos por la mitología
dogón que tanto
la circuncisión como
el ritual de la
deglución tienen
que ver con la
regeneración. Durante el tercer
experimento realizado
por los Nommo,
“el Señor (la Señora) del Habla”
míticamente se
traga y luego
regurgita a Lébé.
En el mito
Murngin, la serpiente se traga al
niño o el
prepucio del niño,
por lo que el
niño puede ser renovado.
El prepucio en la
religión dogón
era un símbolo de inestabilidad
y el muchacho no
podía convertirse en estable
hasta que se hubiesen
eliminado el
segundo sexo o la
segunda alma, que
es lo que
representa el prepucio.
Ya que los Nommo
fueron identificados
tanto con el pez
como con las serpientes, es
probable que este ritual
tribal de los
Murngin sea el mismo
ritual realizado
por los Dogón.
Es a través de la mitología
dogón que
podemos conectar
estos mitos.
El
siguiente mito
aborigen australiano del pueblo Murrinh-Patha
también es una
reminiscencia de la religión de los
Dogón. Se realiza en
las ceremonias
Murrinh-Patha
para iniciar a
los jóvenes en la edad adulta.
"Una mujer, Mutjinga (la 'Mujer Anciana'), estaba a cargo de
los niños, pero en lugar de cuidarlos en ausencia de sus
padres, se los tragó y trató de escapar tomando la forma de
una serpiente gigante. La gente la siguió, arrojándole
lanzas y sacando a los niños sin digerir de su cuerpo."
(27) Dentro del mito y durante su realización, los jóvenes
deben ser primero tragados por un ser ancestral (que se
transforma en una serpiente gigante), para luego ser
regurgitados antes de que puedan ser aceptados como jóvenes
adultos con todos los derechos y privilegios de estos (28).[
Esto es similar a
la religión de
los Dogón
donde a un niño no
se le puede dar
su título completo,
establecerle un
culto, darle los remedios que
los curanderos
dan contra la
enfermedad, y el uso
amuletos, hasta
que haya sido
circuncidado (29).
El mito aborigen
australiano
Murrinh-Patha
también
indica que la
mujer anciana, o
Mutjinga,
cambiaba de forma. Se dice que los
Nommo también
cambiaban de
forma. En el siguiente
pasaje Griaule
describe a un
antepasado de Ogotemmêli.
“El mito del
Binu Tiré,
antepasado de la
familia de Ogotemmêli, que
se originó en el distrito
Sodamma del Alto
Ogol, fue un buen
ejemplo de esto.”
“El antepasado,
cuando se volvió un anciano,
tenía la costumbre
de cuidar a los
niños en la casa
de su hijo mayor,
mientras que los adultos
estaban ausentes
en el trabajo. Un día se
transformó en una
serpiente, que asustó a los
niños. Sin
embargo, como volvió a su
apariencia normal
cuando los hombres
regresaron del
trabajo, todo el asunto
se atribuyó a
fantasías infantiles. Pero
eso sucedió de nuevo, y un día
el hijo mayor, que regresó
inesperadamente de
los campos,
sorprendió al anciano
en su
metamorfosis...”
(30).
Las siete
vibraciones
Los
Nommo
estuvieron involucrados en
la ingeniería genética y
en “The
Nummo” y “The
Master of Speech [Mistress of Speech]”,
revelo las conexiones entre
la genética y las
historias y dibujos
que se encuentran en
la religión de
los Dogón.
El antropólogo Jeremy
Narby hizo una
conexión similar
cuando vio una pintura
de la Serpiente
Arco Iris dibujada por
aborígenes australianos
de la tribu
Walbiri que se encontraba
en un libro de
Francis Huxley, “The
way of the sacred”
“Miré
más de cerca y vi
dos cosas:
Alrededor de la serpiente
había una suerte
de cromosomas,
en su forma de "U" al revés,
y debajo de ella
había una especie
de escalera.
Me froté los ojos,
diciéndome a mí mismo
que tenía que
estar imaginando
conexiones, pero
no pude lograr que la escalera o
los cromosomas
se parecieran a
cualquier otra cosa. Varias semanas
más tarde me enteré de que
los cromosomas en
forma de U se encontraban en
la anafase, una
de las etapas de la
duplicación
celular, que es el mecanismo
central de la
reproducción de la vida, y
la primera imagen
de las serpientes en zigzag
se ve
sorprendentemente como
cromosomas en la
"profase temprana",
al comienzo del
mismo proceso.” (31)
Los
Dogón
creían que había
siete vibraciones
que iniciaron el
Universo y que se encontraban
también en el ADN.
Fueron estas
siete vibraciones las que
estimularon al
ADN para convertirse
en un ser humano, una planta
o un animal.
Incluso creían que
estas vibraciones
conectaban a todos
los seres humanos, plantas y
animales de la Tierra
con el resto de
entidades en el Universo. Fueron
estas vibraciones las que
se corrompieron
cuando los seres humanos fueron
creados genéticamente
por el Nommo
alienígena. Esta
era una parte importante de
su mitología. El
experimento de los Nommo
no falló debido a
un problema biológico
simple. El error
era tan complejo
que estaba conectado a
la estructura misma
del Universo.
Los
Dogón
creen que estas
siete vibraciones eran
el alma y la
fuerza vital del Universo.
Estas siete
vibraciones estaban simbolizadas
por “el Señor (la Señora) del Habla”,
que era el
séptimo antepasado
y la combinación
perfecta de Nommo
y humano (32).
En la
mitología dogón, la música
simboliza el
tercer y último experimento.
La octava musical,
que es de ocho
notas en una escala
sobre un espacio
de siete
intervalos, era una metáfora
del experimento.
Los Dogón
creían que los siete
intervalos, o notas,
simbolizaban las
siete vibraciones,
que a su vez
crearon a
Lébé,
quien también fue conocido
como el octavo
antepasado e identificado con
la octava nota.
El mensaje más
importante que
proviene del estudio de la
religión dogón
es que nuestro
ser espiritual
y físico estaban
entrelazados en el ADN,
y que la genética
es algo que debe
ser explorado con precaución.
Revela que los
seres humanos están conectados a
todas las formas de
vida, que implica
una vibración que
nos vincula entre unos y otros y
con el resto del
Universo. Nos dice que
tenemos que
reavivar nuestra conexión con
esa vibración
para que podamos renovar nuestro
amor a la Tierra
y a todas las plantas
y animales que
viven en el planeta.
Hasta que seamos
capaces de hacer eso, nunca nos
encontramos con la verdad
y la inmortalidad
que se ha perdido para nosotros.
Referencias:
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File:RainbowSerpent.jpg
2. http://en.wikipedia.org/wiki/Rainbow_Serpent Rainbow
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3. http://en.wikipedia.org/
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4. Reiterer Martin, Reiterer Stefan, Dinhobl Erhard,The
Milky Way-our galaxy, ESO
http://www.eso.org/public/outreach/eduoff/cas/cas2002/cas-projects/austria_milky_1/
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5. Nigel Bannister. The Milky Way http://www.star.le.ac.uk/edu/mway/
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6. Griaule p. 188.
7. Griaule. p. 108.
8. Griaule. p. 106.
9. http://en.wikipedia.org/wiki/Rainbow_Serpent Rainbow
Serpent
10. Griaule. p. 18.
11. Griaule. p. 18.
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13. http://www.aboriginalartonline.com/culture/rainbow.php
Paul S.C. Tacon, Meredith Wilson
and Christopher Chippindale 1996: "Birth of the Rainbow
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Archaeology in Oceania 31 (1996) 103-124
14. Griaule and Dieterlen p. 484.
15. Griaule and Dieterlen p. 486.
16. http://www.aboriginalartonline.com/culture/rainbow.php
17. Griaule. p. 17.
18. Griaule. p. 22.
19. Dorey, pp. 135-140
20. Griaule p. 160.
21. Griaule p. 156.
22. Carl G Jung and M. L. von Franz, Joseph L. Henderson,
Jolande Jacobi, Aniela Jaffe, Man and His Symbols, (New
York. N.Y. Dell Publishing Co. Inc., 1964) p. 29.
23. Griaule and Dietrelen p 275.
24. Griaule and Dieterlen p. 555 Fig. 82.
25. Joseph Campbell, The Hero With A Thousand Faces (Bollingen
Series XVII, Princeton University Press 1973.) p.11.
26. Creative Commons Attribution ShareAlike 3.0 License.
http://en.wikipedia.org/wiki/File:
Dogon_Circumsion_Cave_Painting.jpg
27. Stanner, W.E.H (1966) pages 40 - 43, as summarised and
cited by Koepping, Klaus-Peter
(1981) Page 378. http://en.wikipedia.org/wiki/Australian_Aboriginal_mythology
28. Koepping, Klaus-Peter (1981) pages 377-378http://en.wikipedia.org/wiki/Australian_Aboriginal_mythology
29. Griaule p. 159.
30. Griaule. p. 125.
31. Jerremy Narby, The Cosmic Serpent, (New York, NY, Jeremy
P. Tarcher/Putnam, 1998) p. 80.
32. Dorey, p. 158.
LA AUTORA
es periodista y escritora.
Se graduó en
Trent
University
de Peterborough,
Ontario, Canadá, donde estudió
inglés, Historia y
Mitología, y también ha cursado
estudios religiosos en la
University of Windsor.
Lleva publicados tres libros sobre mitología
de la tribu africana Dogón: The Nummo; The Master
of Speech y Day of the Fish
© Shannon Dorey, 2010 – Todos los derechos reservados
Traducido y publicado con autorización expresa de la autora.
Traducción al
español: César Reyes de Roa / antiguosastronautas.com
Prohibida su reproducción sin permiso de la autora.
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