Publicación exclusiva sobre la hipótesis de las paleovisitas extraterrestres
CONTCTO
 

LA HIPÓTESIS DEL MIMETISMO

 

 

Las inteligencias extraterrestres muy avanzadas podrían adaptar su apariencia al nivel intelectual de los humanos, del mismo modo que lo hacen las plantas o animales cuando buscan camuflarse en su ambiente.

 

JOHANNES FIEBAG

Dr. JOHANNES FIEBAG

Alemania

www.sagenhaftezeiten.com/fiebag/

 

 

Un punto no sin valor planteado frecuentemente por los críticos de la hipótesis de Paleo-SETI es el de la inconsistencia entre el nivel científico y técnico de una inteligencia extraterrestre (IET) y la tecnología propiamente dicha, tal y como está descrita en las tradiciones antiguas (1). Las altamente avanzadas IETs con capacidad para el viaje interestelar tendrían medios disponibles para “deslumbrarnos”, o “engañarnos”. El conocimiento y tecnología superior de los alienígenas debería parecernos algo “mágico” – esto es, sólo en sus efectos, no en sus causas. Este conocimiento incluiría el dominio completo de lo psicológico y de los llamados fenómenos parapsicológicos.  

 

Asimismo, las tradiciones transmitidas nos hablan de una “tecnología de los dioses” que, es del todo evidente, equivale nada más a lo que será la nuestra en unos pocos cientos de años. Lo siguientes son algunos ejemplos:

  • La nave espacial de Ezequiel (2)

  • El (reconstruido) templo de Ezequiel (3)

  • La máquina de maná (4, 5)

  • La descripción de Vimanas en la antigua literatura india  

  • La representación de “astronautas”, como el gran dios marciano y el dios volador de Palenque en México (8) , o la figura de la estela El Baúl en Guatemala (9)

  • La conducta caprichosa de los dioses: las guerras, las intrigas, etc., lo cual sugiere un comportamiento primitivo antes que uno muy desarrollado.

 

Esto es básicamente incompatible con la suposición de que la IET está mucho más desarrollada que nuestra propia cultura, incluso en el caso de culturas técnicas relativamente primitivas que usan naves generacionales cuando se tienen en cuenta los períodos de tiempo durante los cuales tales visitas han tenido lugar. Aun más con el corto período entre el “nacimiento de la inteligencia” y la actual contradicción todavía no paliada. Sigue siendo incomprensible por qué ningún cambio extremo en el nivel de tecnología ha  tenido lugar en los últimos dos millones de años. La nave espacial  de Ezequiel (2) es básicamente una nave bastante simple que nosotros podremos construir en unas pocas docenas de años. ¿Así pues por qué entonces las IETs todavía seguían usándola hace 2.500 años? Esta discrepancia se vuelve aun más llamativa si suponemos que esos extraterrestres han estado interviniendo en los asuntos terrestres, quizá incluso controlando la evolución, durante los cuatro mil millones años desde que la vida apareció en la Tierra (11).

 

Hay dos posibles maneras de resolver esta paradoja. La primera ya ha sido adelantada por Peter Fiebag en una publicación anterior (12)  (N de R: ver Pensamientos sobre la estructura de las sociedades extraterrestres desde la perspectiva de la hipótesis Paleo-SETI), basada en el trabajo de Fogg (13) y Deardorff (14, 15, 16). Según esta propuesta, las sociedades extraterrestres que, como nosotros, están experimentando, y han experimentado, un desarrollo dinámico, progresivo, después de un cierto tiempo ponen la responsabilidad por ciertas tareas (como la observación de otros planetas y la dirección de su evolución) en manos de sociedades interestelares más jóvenes que todavía se encuentran en una fase más temprana de desarrollo. Esto requiere una sucesión sin fisuras de sociedades que se relevan una tras otra. Pero podemos decir por nuestra propia historia que tal delegación de responsabilidad no sería sin problemas. Sin embargo, esta es una opinión extremadamente socio-céntrica, ya que las condiciones sociales de las sociedades extraterrestres podrían ser bastante diferentes de las nuestras.

 

Una segunda posibilidad puede ser propuesta aquí, la cual presentaré yo como la Hipótesis del Mimetismo. En la biología, el mimetismo hace referencia al comportamiento de plantas y animales cuando buscan camuflarse óptimamente en su ambiente. La Hipótesis del Mimetismo es definida como sigue:

 

Las  inteligencias extraestelares capaces de realizar viajes por el espacio interestelar poseen un tan avanzado, “mágico”, nivel de tecnología, que pueden adaptar su apariencia al nivel intelectual de los humanos en cualquier lapso de tiempo dado y en cualquier cultura dada. Con esta capacidad ellas logran comunicar el hecho de su existencia, que están de visita, y sus capacidades, a las culturas tecnológicamente menos desarrolladas.

 

Esta hipótesis funciona bastante bien para explicar las visitas de IETs y los fenómenos asociados, en particular la aparentemente “primitiva” tecnología que sería utilizada para poner a una generación futura, nosotros (!), en una posición donde interpretamos los fenómenos como tecnología, en lugar de milagros, magia, o algo místico. Finalmente reconoceremos la verdadera naturaleza de la inteligencia detrás de ellos. Al mismo tiempo, sin embargo, los fenómenos fueron dispuestos de manera que las personas que viven en épocas anteriores pudieran clasificarlos dentro de su propia esfera de conocimiento, aun cuando sólo fuera como la manifestación de poderes superiores, divinos.

 

Los ejemplos que muestran tal sucesión continua de eventos que, en cualquier punto en el espacio o tiempo, se adaptaron a la cultura local y a sus capacidades respectivas de reconocimiento son:

  • Las manifestaciones bíblicas de “Dios”, que obviamente pueden identificarse como tecnología superior por el nivel de conocimiento técnico de hoy en día, como la nave espacial y el templo de Ezequiel, y la máquina de maná, pero que fueron vistas por los hebreos como revelaciones divinas (2 - 5) ;

  • Las manifestaciones indias de los dioses que también se adaptaron a la cultura local y a sus ideas religioso-místicas, pero a las que hoy pueden dársele  explicaciones tecnológicas precisas (Vimanas, la tecnología militar, etc.) (6, 7) ;

  • Los fenómenos celestiales observados en la Edad Media que, caso por caso, cuadran con el paradigma de la época (como los “escudos voladores”, “hadas”, “enanos”, etc.), pero que hoy ponen de manifiesto analogías de contacto en  tiempos antiguos y modernos (17-20). El fenómeno de la aeronave al final del siglo 19, que podría ser en general  entendido por la gente de la época, pero que estaba no obstante más allá del nivel  de la tecnología contemporánea (21, 22) ;

  • Las apariciones de la  Virgen María desde los siglos pasados hasta el presente, que parece ser una variante extrema del mimetismo, y que puede haber sido pensada para la observación o influencia de los grupos de población católicos (23) ;

  • Finalmente, el fenómeno UFO de hoy en día: los UFOs, junto con los Encuentros Cercanos del Tercer Tipo y las  “abducciones” (24-27) se corresponden muy bien con nuestras propias ideas modernas acerca de cómo podría ser una nave espacial extraterrestre, sus ocupantes, y su comportamiento (28). Por consiguiente, ellos pueden representar directamente nada más que las ideas de tecnología extraterrestre comúnmente vigentes a principios del siglo 21. De modo que crean una síntesis entre un poderío extraterrestre real y nuestra propia imaginación (29).

 

De esta manera, la Hipótesis del Mimetismo combina también los argumentos propuestos hasta la fecha por los investigadores UFO orientados “psicológicamente”  (los UFOs como un fenómeno del subconsciente (por ejemplo 30 y 31), así como contra la hipótesis de objetos físicos).

 

Por lo tanto, los UFOs son nada más que proyecciones camufladas creadas por una avanzada inteligencia extraterrestre, exactamente como las apariciones de la Virgen María, las aeronaves del siglo19, los escudos voladores de la Edad Media, y los dioses y su “apariencia divina” en tiempos antiguos. Con esta conducta de mimetismo las IETs llevan a cabo sus propios planes y al mismo tiempo demuestran ser aun hoy superiores en tecnología y  conocimiento, en tanto nosotros tenemos dificultad en reconocerlos como seres biológicos - o por lo menos, alguna vez biológicos - (desde luego que esto no excluye la existencia de culturas interestelares menos avanzadas).

 

¿Cuál es la probabilidad de que una inteligencia tan avanzada exista en la Galaxia? Puesto que debemos suponer que toda la Vía Láctea ya había sido poblada cuando nuestro Sistema Solar era creado, la probabilidad debe de ser sumamente alta. Cualquier inteligencia que pueda contar con cuatro mil millones de años de evolución continua, consciente y autodirigida, ya no tendría mucho en común con lo que nosotros entendemos que constituye la “vida biológica.” Ellos deberían estar familiarizados de igual manera con la manipulación de poderes mentales (precognición, bilocación, viajes astrales, etc.) como con los viajes entre otras dimensiones (ver Birrell y Davies (32), y posiblemente incluso con el viaje en el tiempo, como ha propuesto el trabajo de Morris  y otros (33)). Nosotros mal podemos esperar que una “raza” tal se tome la molestia de ocuparse de nuestro planeta por billones de años; pero quizá las civilizaciones que se encuentran en un nivel significativamente más bajo que esta “fase máxima de desarrollo” podrían estar en posición de producir los fenómenos que hemos discutido aquí. Deardorff (14) estima que las actividades de una fase de desarrollo de sólo 500 años en el futuro nos parecerían mágicas.

 

La Hipótesis del Mimetismo propone por lo tanto lo siguiente:

  • Por lo menos una muy altamente desarrollada civilización existe en la Galaxia, la cual ha estado observando la Tierra (y posiblemente otros planetas) durante un tiempo muy prolongado, y ha estado dirigiendo el desarrollo de la vida; o si no ha delegado estas tareas. Esta civilización ha estado observando a la humanidad con benévolo interés.

  •  Esta inteligencia, o sus delegados, ha logrado un nivel de tecnología tal que nosotros todavía hoy consideraríamos como algo “mágico.”

  • Independientemente del lugar, tiempo, o nivel cultural, a través de medios dirigidos a un fin, la inteligencia alienígena puede intervenir para cubrir necesidades particulares. Estas intervenciones tienen un doble efecto: en primer lugar, ellos se camuflan como algo “divino”, como revelaciones de poderes inmensamente superiores, y en segundo lugar, permiten a las civilizaciones que han cruzado el  umbral de la tecnología reconocer, interpretar, y clasificar los fenómenos por lo que en realidad son - mensajes de otra civilización - una invitación para unirse al Club Intergaláctico. El conocimiento y reconocimiento de formas de vida extraterrestres no sólo crea las condiciones requeridas para el contacto del futuro, sino también para ser miembro de este “Club Galáctico.”

  • Tal conducta implica una planificación a largo plazo y mucha experiencia. A partir de esto debe suponerse que un programa tal está llevándose a cabo en la Tierra, no sólo por primera ni única vez, y que otras numerosas culturas de la galaxia ya se han graduado en este proceso de educación.  

 

Como con cualquier otra teoría, la Hipótesis del Mimetismo debe poder hacer predicciones, y hacer posible que la verdad de sus predicciones pueda ser comprobada. De los argumentos anteriores se deduce que en proporción con el progreso creciente en la tecnología, habrá un correspondiente incremento del reconocimiento del contenido tecnológico de las tradiciones antiguas. Por ejemplo: la reconstrucción teórica de la Máquina del Maná no habría sido posible sin el conocimiento de láseres, microordenadores, y el poder nuclear. Por consiguiente, en el futuro, los textos, imágenes, y otro material de tradiciones antiguas que conforme con nuestro presente nivel de tecnología parecen ser algo “milagroso”, “místico” u “oculto”, pondrán ser interpretados y deducidos sus significados tecnológicos originales.

 

La Hipótesis del Mimetismo combina la Interdict Hypothesis de Fogg (3) y la Leaky-Embargo Hypothesis de Deardorff (14, 15, 16), y representa una significativa extensión a la serie de preguntas existente con respecto a los extraterrestres y su influencia en el desarrollo de vida en la Tierra. No debería ser ignorada en las futuras discusiones.

 

 

Referencias

 

(1)     Dirfurth, H. v. y Arzt, V.: Querschnirt ZDF vom 25.4.1979

(2)     Blumrich, J.F.: Da tat sich der Himmel auf. Econ, Düsseldorf 1973

(3)     Beir, H.H.: Kronzeuge Ezechiel, Ronacher Verlag, München 1985

(4)     Sassoon, G. y Dale, R.: Die Manna Maschine. Moewig-Verlag, Rastatt 1979

(5)     Fiebag, J. y P.: Die Entdeckung des Grals. Goldmann-Verlag, München 1990

(6)     Gentes, L.: Zur Frage der Tatsächlichkeit von Kontakter zu Ausseridichen in Altertum und in der Vorzeit. Ergänzungsband zum Bericht über die Tagung der MUFON Central European Section, Ottobrunn 197

(7)     Kanjilal, D.K.: Fliegende Maschinen und Weltraumstäd im antiken Indien. In: Fiebag, J. und P. (Hrsg.): Aus di Tiefen des Alls, Hohenrain-Verlag, Tübingen 1985

(8)     Däniken, E. v.: Meine Welt in Bildern. Econ, Düsseldorf 1974

(9)     Däniken, E. v.: Die Spuren der Ausserirdischen. Bertelsmann Verlag, München 1990

(10)  Fiebag, J. y P.: Das Fermi-Paradoxon – und warum es gar nicht existiert. Vortrag, gehalten auf der 11. weltkonferenz der MS in Novi Vinodolski, Jugoslavic 1987

(11)  Fiebag, J.: Die gesteuerte Evolution. In: Ertelt, A., Fiebag, J., Fiebag, P. und Sachmann, H.W.: Rätsel seit Jahrtausenden, S. 11-52 Selbstverlag, Halver 1980

(12)  Fiebag, P.: Ueberlegungen zur Struktur von extratetrrestrischen Gesellschaften unter der Perspekti der Paläo-SETI-Hypothese, Ancient Skies, VI, 7-9, 1989

(13)  Fogg, M.J.: Temporal aspects of the interaction among the first galactic civilizations: The “Interdict Hypothesis”, Icarus, 69, 370-384, 1987

(14)  Deardorff, J.W.: Possible extraterrestrial strategy for Earth. Quarterly Journal of the Royal Astronomical Society, 27,94-101, 1986

(15)  Deardorff, J.W.: Examination of the “Embargo Hypothesis” as an explanation for the Great Silence. Journal of the British Interplanetary Society, 40, 373, 1987

(16)  Deardorff, J.W.: Extraterrestrial stratedgy and ethics-Past and Present. Ancient Skies (American Edition), 3, 1-3, 1989

(17)  Vallée, J.: Passport to Magonia. Henry Regnery Comp. Chicago 1969

(18)  Emenegger, R.: UFOs, Past, Present and Future. Ballantine Books, New York, 1974

(19)  Sachmann, H.W.: Himmselskräfte. In: Ertelt, A., Fiebag, J., Fiebag, P. y Sachmann, H.W.: Die kosmischen Eingeweihthen, 5.53-88, Selbstverlag, Halver 1980

(20)  Fiebag, J.: Rätsel der Menschheit. Verlag 2000 Luxembourg

(21)  Reel, J.A. : UFOs : Operation Trojan Horse. G.P. Putnan and Sons, New York 1970

(22)  Jacobs, D.M.: The UFO Controversy in America. Indian University Press, Bloomington 1975

(23)  Fiebag, J.: Die geheime Botschaft von Fatima. Hohenre Verlag, Tübiengen 1986

(24)  Hopkins, B.: Von UFOs entführt – Dokumente und Beritche über aufsehenerregende Fälle. Heyne-Verlag, München 1981

(25)  Hoskins, B.: Intruders – The Incredible Visitations at Copley Woods. Random House, New York 1987

(26)  Strieber, W.: Die Bescuher – Eine wahre Geschichte. Ueberreuther, Wien 1988

(27)  Strieber, W.: Transformation- The Breakthrough. Avon Books, New York 1968

(28)  Fiebag, J.: Kommunikation mit extraterrestrischer Intelligenz. Astronautik, 4, 115-118, 1989

(29)  Jung, C.G.: Flying Saucers: A modern myth of things seen in the sky. Narcourt, Brace and Company, New York 1958

(30)  Rogo, S.D.: UFO Abductions. New American Library, New York 1980

(31)  Rogo, S.D.: Von lichtern entführt. Esotera, 11, 70-75, 1987

(32)  Birrel, N.D. y Davies, P.C.W.: On falling through a black hole into another universe. Nature, 272, p.35-37, 1978

(33)  Morris, M.S., Thorne, K.S. y Yurtsever, U.: Wormholes, Time Machines and the weak Energy Condition. Physical Revue Letter 8, 61,31,1446-1449, 1988

 

 

EL AUTOR, fallecido en 1999, estudió geología, paleontología, física y geofísica en la Universidad de Wurzburg (Alemania). Recibió su doctorado luego de una tesis en una especial rama de la planetología. Escribió numerosos artículos científicos y también varios libros sobre la hipótesis de las paleovisitas extraterrestres.

 

© Johannes Fiebag. Todos los derechos reservados.

Traducido y publicado con autorización de Peter Fiebag.

 

Prohibida su reproducción sin permiso expreso de Peter Fiebag.