Publicación exclusiva sobre la hipótesis de las paleovisitas extraterrestres
CONTCTO
 

LA GLORIA DEL SEÑOR

Como experto lingüista,

el autor analiza el posible

origen de la palabra “gloria”,

según se la emplea en la

Biblia.


GEORGE T. SASSOON

Ing. GEORGE T. SASSOON

Inglaterra

 

La Biblia está tan llena de referencias a la “gloria del Señor” que damos por descontada la frase, y rara vez nos preguntamos lo que realmente significa la palabra “gloria”. Esto es lo que yo me propongo hacer en este artículo.

 

Según el diccionario de Oxford, puede significar:

  • Fama o prestigio personal,

  • resplandor o aura que rodea a un objeto, o

  • en la frase la “gloria del Señor”, significa la “majestuosidad y esplendor que conlleva una manifestación de Dios.”

 

Leyendo la Biblia, encontramos que ésta sólo se ha usado en tres lugares en el Génesis, siendo en cada caso el primer significado el buscado. Pero en el Éxodo (cap. 16)  encontramos a Moisés y Aaron diciéndole al pueblo: “… vosotros veréis la gloria del Señor”, y a su debido tiempo, “he aquí que la gloria del Señor se apareció en medio de la nube.” Luego, Moisés llega a tener una mirada más íntima de la “gloria”: “Subió, pues, Moisés al monte…y la gloria del Señor se manifestó en el Sinaí… la gloria del Señor aparecía como un fuego ardiente…” (Ex. 24:15-17).

 

Moisés recibe las instrucciones del Señor, y entonces le pide: “…muéstrame tu gloria” (Ex. 33:18). El Señor se lo concede y Moisés ve la gloria a medida que esta “pasaba por” una hendidura en una piedra.  

 

¿Es esta gloria simplemente un aura luminosa, brillante, que rodea el cuerpo del Señor? ¿O es algún objeto físico?

 

Pasando al libro de Ezequiel, el profeta empieza describiendo que “esta visión era una  semejanza de la gloria del Señor” (Ez. 1:28). Este asombrosamente detallado informe debe de referirse a algún objeto concreto. Ezequiel conversa con el Señor, y luego: “… oí detrás de mí una voz muy estrepitosa, diciendo, Bendita sea la gloria del Señor (elevándose) en el lugar de su morada” (Ez. 3:12). Éste sólo puede ser el sonido de la “gloria” partiendo - pero no por mucho tiempo. Siete días después, Ezequiel salió al campo “…y he aquí que la gloria del Señor estaba allí, era como la gloria (la misma) que yo vi junto al río Kebar…” (Ez. 3:23). Él ve la “gloria” parada allí, y puede identificarla de forma concluyente como la misma que vio antes.

 

La manera  en que esta palabra, “gloria”, es empleada, nos obliga a concluir que no se trata de una luz o aura que rodea al Señor, sino algún vehículo en el que él viajaba; y de hecho, Josef F. Blumrich, en su libro The Spaceships of Ezekiel, ha entendido, a partir de la descripción dada por Ezequiel, que era un tipo de transbordador espacial. Hay en la Biblia abundante evidencia para sustentar esto, y yo daré unos pocos ejemplos más. Los lectores no tendrán dificultad para encontrar otros por ellos mismos.  

 

En otra parte, Ezequiel ve la gloria que asciende “del querubín” (no se tiene absoluta certeza de qué es un querubín), y después desciende, asciende y desciende de nuevo como un yoyó. En el capítulo 11, sube de la ciudad y se posa sobre una montaña; y en el capítulo 39  “se coloca entre los infieles.” En los Salmos, el Señor “aparecerá en su gloria” (Sal. 102:16); y “El Señor está en lo alto sobre todas las naciones, y su gloria por encima de los cielos.” (Sal. 113:4).

 

Si la palabra “gloria” significaba originariamente una nave espacial, la palabra fue empleada más adelante para referirse a su ardiente tubo de escape; de ahí el otro significado de un aura resplandeciente. Una “gloria” se veía a menudo sobre el tabernáculo (Ex. 40 y en otras partes) - para una explicación acerca de esto ver The Manna Machine  que  escribí junto con Rodney Dale. En el Salmo 29, el Dios de gloria “tonante”  no es una mala descripción para una nave espacial que despega,  y en Isaías 10:16 “bajo su gloria él (el Señor) encenderá una hoguera de fuego.”

 

A esta altura, podemos examinar la palabra hebrea para gloria - kavod, KBVD en ese idioma - y buscar pistas acerca de su significado. Ésta deriva probablemente de la raíz de tres letras KBD, que quiere decir “ser pesado.” ¿Esto ayuda a nuestra interpretación? Seguro que sí lo hace cuando observamos que la palabra afín kavudahKBVDH – significa “una carreta o carruaje, un vehículo para mover cargas pesadas.” A partir de esto hay un paso corto para darle a kavod el significado original de “carro” - que Blumrich ya dedujo de la descripción detallada de Ezequiel, sin saber nada de hebreo. Kavod y kavudah pueden ser solamente dos formas de la misma palabra, significando ambas “carro”, a pesar de que kavod generalmente se traduce como “gloria.”

 

La palabra habitual para “carro” es rechev (RKB), e invirtiendo las primeras dos letras obtenemos KRB o KRVB, querubín. Esta inversión tiene lugar a menudo en el idioma hebreo. Nunca sabremos qué era el “querubín” de la Biblia, pero un tipo de nave espacial sería una suposición justa. En dos lugares de la Biblia encontramos al Señor montando en un querubín (2 Sam. 22:11 y Sal. 18:10), lo que suena improbable si estas criaturas fuesen niños de cara regordeta con alas muy pequeñas; pero una detallada discusión sobre carros, querubines y serafines debe quedar para otro momento.

 

Pero en cuanto a la “gloria del Señor”, el texto original de la Biblia señala que es un vehículo espacial, y ésta es la explicación más simple, digan lo que digan luego los analistas bíblicos. Un problema con las lenguas muertas es que si usted no sabe el significado de una palabra no puede simplemente llamar a alguien de ese país y preguntarle lo que es. El resultado es que, durante siglos, se han construido interpretaciones “tradicionales”, y en el caso de la Biblia hebrea éstas están basadas en una visión religiosa del texto en vez de una con mentalidad abierta. Yo espero que este artículo ayude a que los lectores miren la Biblia con nuevos ojos.

 

 

 

 

EL AUTOR, fallecido el 8 de marzo de 2006, fue ingeniero electrónico, lingüista y escritor. Ha publicado numerosos artículos técnicos y dos libros -en coautoría con Rodney Dale -, The Manna-Machine y The Kabbalah Decoded , que constituyen hoy en día obras clásicas en el campo de los antiguos astronautas.

 

 

© George T. Sassoon, 1990.
Traducido y reproducido con permiso expreso del autor.

 

Prohibida su reproducción sin autorización previa del autor