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Introducción
En más de 50 años de exploración espacial, la sonda de la
Tierra " Voyager 1" solamente pudo volar unas 16
horas-luz, lo cual es aproximadamente unas 2000 veces menos
que la distancia a la estrella más cercana. Moviéndose a tal
velocidad, la sonda que se lanzó en 1977 alcanzará esta
estrella en unas decenas de miles de años. Por consiguiente,
es obvio que de civilizaciones como la nuestra sólo podemos
esperar la llegada de señales electromagnéticas. La búsqueda
de tales señales es llevada a cabo por los programas SETI
(Búsqueda de Inteligencia Extraterrestre).
Con respecto a civilizaciones que estén muy adelantadas a
nosotros en su desarrollo y cuyos representantes puedan
llegar aquí, no podemos ocultarnos. Tales civilizaciones
altamente desarrolladas son para nosotros como algo
sobrenatural y misterioso.
Ellas habrán encontrado hace tiempo un raro planeta de más
de 200 millones de años con una línea espectral de oxígeno,
un indicador de procesos de vida. Este hallazgo traería una
atenta mirada hacia nosotros, hasta que con el tiempo
descubrieran manifestaciones de vida inteligente. Debe
entenderse claramente, entonces, que ellos no encontrarían
vida inteligente por nuestros mensajes de radio
interestelares (IRMs) enviados al espacio durante la
realización de programas METI (Mensajes a Inteligencias
Extraterrestres), sino principalmente por el sondeo de
señales de los radio telescopios de la Tierra. La
probabilidad de detectar señales de radar es aproximadamente
un millón de veces más alta que la probabilidad de descubrir
nuestros IRMs (Zaitsev, 2008).
Bien conocido es el importante papel de la astrometría de
radar en la rápida detección de peligrosos objetos del
espacio (Yeomans y otros, 1987), y no hay ninguna otra
manera para tal rápido diagnóstico.
Por consiguiente, no podemos nosotros imponer una
prohibición sobre la radiación al Espacio de poderosas
señales de radar. Y es muy importante entender que NEO y
METI están usando los mismos poderosos instrumentos: el
Arecibo Radar Telescope (ARTE), el Goldstone Solar
System Radar (GSSR), y el Evpatoria Planetary Radar
(EPR). También, es muy importante entender que las
transmisiones “sin dirección” de RADAR y METI son
absolutamente equivalentes, dado que las monstruosas
súper agresivas y súper poderosas Inteligencias
Extraterrestres (ETIs) puede vivir en cualquier lugar.
Por lo tanto, considero ocioso y pseudocientífico todo lo
dicho sobre una invasión alienígena y el peligro de METI.
Estos numerosos debates son llevados a cabo principalmente
por aquellos que están lejos de la astronomía y no
comprenden el tamaño del Universo. Lo que sigue es una
justificación de METI, este nuevo tipo de actividad humana
que apunta a transformar nuestra civilización en un objeto
de posible descubrimiento por civilizaciones
extraterrestres. Tales actividades humanas y desinteresadas,
nos permiten entender nuestro propio camino y no perderlo en
el futuro debido a la "apatía."
METI como necesidad de una civilización altamente
desarrollada
Hace más de 40 años, Nicolás Kardashev (1971) expresó la
profunda idea de que la transmisión de información en el
Cosmos, dirigida a supuestos "hermanos en la razón" es una
necesidad vital y natural de una civilización altamente
desarrollada. Él escribió: "Hay razones para creer que la
transmisión de información es una de las condiciones básicas
de la existencia para las súper-civilizaciones." Está
claro que METI no es tratado como un “cebo” para atraer
otras civilizaciones y asegurar el éxito de la investigación
terrestre, sino como algo inmensamente mayor, esto es, como
uno de los requisitos fundamentales de una civilización
avanzada.
Sumamente interesante es el aspecto histórico del problema.
Damos sólo dos ejemplos entre muchos. A comienzos del siglo
19, Carl Gauss estaba pensando cómo hacerles saber a los
alienígenas sobre la existencia de seres inteligentes en la
Tierra. En 1896, Konstantin Tsiolkovsky publicó en el
semanario "Kaluga Herald” un artículo con el proyecto sobre
el mismo tema. La cuestión principal relacionada a éstos y
muchos proyectos similares (Schirber, 2009), es: "¿Cómo
entender el interés de los destacados científicos del pasado
en este problema? ¿Por qué pensaron ellos en estos temas y
con qué relacionaron tal necesidad?" El problema no es
tan simple como parece a primera vista, no debe reducirse a
la apariencia de posibles excentricidades de esos
renombrados científicos…
METI y el Gran Silencio
En 1999, después del desarrollo y transmisión por nosotros
desde Evpatoria de los primeros mensajes de radio
interestelares “Cosmic Call” (Zaitsev, 2011), un americano
reconocido en el campo de estudios de radar de asteroides y
cometas, Steven Ostro, nos envió su trabajo inédito:
“Project Moonbeam: An Omnidirectional Radio Beacon for the
Lunar Farside.” - JPL, octubre de 1989. En ese
trabajo, él proponía crear un poderoso faro para
transmisiones interestelares regulares. Particularmente
memorable es una frase que merece ser una máxima:
“Podríamos concluir que es mejor dar que recibir, y que la
guerra sobre el Gran Silencio debe comenzar en casa."
¡La primera conciencia planetaria terrestre empieza por
entender y aceptar esta idea, la mejor!
Y mientras se investiga, los
diversos programas de SETI gastan ciento de veces más que la
transmisión con los programas de METI. Esta disparidad
paradójica de esfuerzo, un deseo apasionado por recibir y
nada que dar, se llamó posteriormente "La Paradoja de SETI”
(Zaitsev, 2006). Una consecuencia trivial de esta paradoja
es una explicación del Silencio del Universo:
"Si no sólo la conciencia
terrenal sino también la otra planetaria está tan inclinada
a preferir recibir en lugar de dar, la búsqueda no tiene
sentido, porque el Universo está en silencio."
Otra razón concebible para el
Silencio es la intimidación de nuestra sociedad por
científicos y escritores de ciencia-ficción con la amenaza
de una invasión alienígena. Una vez escribimos sobre esto en
un artículo (Zaitsev y otros, 2005):
“En conclusión, nosotros
subscribimos a una posible solución para la Paradoja de
Fermi: Supongamos que cada civilización extraterrestre en la
Vía Láctea ha sido asustada por sus propios líderes de SETI
en la creencia de que el envío de mensajes a otras estrellas
es demasiado arriesgado. Entonces es posible que nosotros
vivamos en una galaxia donde todos estamos escuchando y
nadie está hablando. Para conocer la existencia de los otros
– y su ciencia - alguien tiene que hacer el primer
movimiento.”
Es necesario entender y recordar que la transmisión de
mensajes de radio interestelares desde la Tierra está llena
de significado de nuestra propia búsqueda de mensajes de
radio de otras civilizaciones. Después de todo, si cada vez
que se fomenta la histeria de una invasión alienígena, se
desautoriza a aquellos que entablan combate con METI,
llamando a sus acciones irresponsables y temerarias al borde
de la idiotez, surge la pregunta: ¿de quiénes son los
mensajes que el Instituto SETI y otros grupos SETI están
buscando? ¿Merece la sigla "SETI" ser descifrada como
“Search for Extra-Terrestrial Idiots” (Búsqueda de
Extraterrestres Idiotas)?
El aislacionismo como posible causa de la extinción de
civilizaciones
No lo sé categóricamente, pero me parece a mí que fue
Sebastian von Hoerner el primero que en los años sesenta
señaló que la “apatía” o la “pérdida de interés” representan
la causa real de la extinción de las civilizaciones
avanzadas. En el idioma ruso está la frase “одиночная камера”,
qué corresponde a “one-man island” (“la isla de un solo
hombre”) en inglés. Yo no puedo hablar por todos, pero no
quiero vivir en un capullo, en una “isla de un hombre”, sin
ningún derecho a enviar un mensaje, ¡porque tal vida no es
interesante!
Asimismo, la prohibición de transmisión de mensajes
convierte a la Tierra en una “isla de civilización”. Yo
pienso que no es interesante para los habitantes vivir en
tal auto aislamiento forzado, en tal ¡Civilización Espía!
Las civilizaciones que se obligan a esconderse y temblar a
causa de los exagerados miedos a la extinción, están
condenadas a la extinción...
Por lo tanto, resumiendo, podemos concluir que la lucha
contra UNA mítica amenaza ET por medio de la prohibición de
cualquier transmisión de Astronomía de Radar y cualquier
envío de mensajes a ETIs, crea DOS problemas reales: la
indefensión ante el peligro de los asteroides y la amenaza
muy probable de extinción de tal civilización auto aislada
debido a la “apatía.”
Referencias
Kardashev, N. S. Astrophysical aspects of the problem of
searching signals of extraterrestrial civilizations, in:
Kaplan, S. A. (ed.), Extraterrestrial Civilizations:
Problems of Interstellar Communications. Israel Program for
Scientific Translations, Ltd. (1971), pp. 25-98.
Schirber, M., 2009. Early Attempts To Contact Aliens. Space
Daily portal,
http://www.spacedaily.com/reports/Early_Attempts_To_Contact_Aliens_999.html
Yeomans, D. K., Ostro, S.
J., Chodas, P. W., 1987.
Radar astrometry of near-Earth asteroids.
Astron. J., 94, 189-200.
Zaitsev, A. L., Chafer, C.
M., Braastad, R., 2005.
Making a case for METI. SETI League web site,
http://www.setileague.org/editor/meti.htm
Zaitsev, A. L., 2006. The SETI Paradox.
E-print Arhiv.org,
http://arxiv.org/abs/physics/0611283v1
Zaitsev, A. L., 2008. Detection Probability of Terrestrial
Radio Signals by a Hostile Supercivilization. E-Journal of
Radio Electronics, ISSN 1684-1719,
http://jre.cplire.ru/jre/may08/index_e.html
Zaitsev, A. L., 2011. METI: Messaging to Extra-Terrestrial
Intelligence, in: H. Paul Shuch (Ed.), SETI Past, Present,
and Future. Springer–Praxis, Berlin, pp. 399-428.
Springerlink.com:
http://www.springerlink.com/content/978-3-642-13195-0/#section=858094&page=1&locus=0
EL AUTOR es Ingeniero y Astrónomo.
Se desempeña como Jefe Científico del Instituto de Radio
Ingeniería y Electrónica de la Academia de Ciencias de
Rusia; dirige el equipo de mensajes interestelares del
Yevpatoria (Evpatoria) Deep Space Center
y es Coordinador Regional para Rusia de la Liga SETI.
Nota:
para contactar al autor vía email, los interesados deben
indicar SETI en el asunto.
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Traducido y publicado con permiso expreso del autor.
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autor.
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